jueves, 4 de abril de 2013

En mi pequeñez.


En mi pequeñez y en mi pobreza, mis manos guardan la promesa de un verso roto sobre la mesa que grita en la noche, harto de tanta pereza, de tanta indolencia, de tanta carencia de sonetos lejanos y almas blancas. Poco ofrezco, poco tengo, poco sueño, mas el sueño de una estrella vale más que el firmamento de palabras extraviadas en legajos ilegibles y olvidados. Renovada locura, de pluma ardiente sobre mente febril, sedienta de oír tu voz derramada sobre el folio primaveral de un libro por comenzar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada